“Pero por el amor de Dios, madre, ¿es inútil todo aquello
que no llena la bolsa de dinero, todo aquello
que no nos procura una posesión inmediata?
Johann Wolfgang Goethe (1749 – 1832)
“Limitarse a perseguir lo útil, en definitiva,
reseca el espíritu. Cultivar lo ‘inútil’ nos ayuda
a dar un sentido profundo y noble a la vida”
Nuccio Ordine (1958 – 2023)
¿Nuestro modo de vivir es sano?
A saber, vivimos con urgencia, llenando las horas de actividades supuestamente útiles, en un ejercicio vital pasmosamente estresante, competitivo y consumista (que es lo que da prestigio social), convertidos en publicistas de nuestra supuesta felicidad gracias a las redes sociales y a los selfies. Pero me temo que pasamos por la vida sin mirarla, sin saborearla, sin pensar…
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| Foto de Anthony Tran en Unsplash |
En un mundo que se entrega al dudoso placer de la comida rápida, tanto para el cuerpo como para el alma, que no tiene tiempo para degustar lo que hace porque no es capaz de centrarse en ello, tenemos la alternativa de lo considerado inútil.
Me estoy refiriendo a la serena degustación de los clásicos de la literatura, de las músicas que nos llenan de emociones inenarrables, de las artes de la representación y del movimiento. Todas ellas haciendo de la admiración de la belleza y de la reflexión sobre la vida su eje central.
Pero no es hay que contentarse con ser solo meros espectadores: también se puede intentar experimentar lo que es interpretar y crear! Estas son las actividades más enriquecedoras para el ser humano, las que más elevan su espíritu y las que le proveen de un equilibrio psíquico y emocional duradero. Y realmente no es difícil probar, solo lo impide el miedo escénico porque nos importa demasiado lo que piensen los demás.
Romper con este mundo estresante de competición por todo, y disfrutar de la lentitud, del silencio, de la reflexión serena, de la charla amena, de la humildad al actuar, de la grandeza al soñar… para ser nosotros mismos y recuperar nuestra humanidad. Porque lo digo alto y claro: se está dando la paradoja de que este diabólico consumismo nos estás consumiendo a nosotros y a nuestro mundo.
Todo ser humano lleva un niño, un soñador, un artista… pero tal vez haya que despertarlos.
Emilio Muñoz
Pensar y sentir
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